04 · ELÉCTRICOS · Guía
Del kWh al CCS: diccionario para entender una ficha de coche eléctrico

Introducción: leer una ficha sin dejarse llevar por las siglas
Las fichas mezclan energía, potencia, conectores y funciones. Ordena los conceptos habituales con base en el reportaje de la DGT, publicado el 19 de diciembre de 2025, y añade la precisión normativa del Reglamento (UE) n.º 540/2014.
Es una guía documental, no una prueba propia: Automifya no ha conducido ni medido ningún vehículo, batería o cargador. Las cifras de carga son ejemplos divulgativos y las condiciones pueden cambiar según el modelo, la instalación, la temperatura y el estado de la batería.
Energía, capacidad y consumo: kWh no es kW
El kWh (kilovatio hora) expresa una cantidad de energía. En un coche eléctrico se utiliza sobre todo para indicar la capacidad de la batería: una batería con más kWh puede almacenar más energía, pero eso no garantiza por sí solo mayor autonomía. El peso, la aerodinámica, la temperatura, el relieve, la velocidad y el uso de la calefacción o el aire acondicionado también influyen.
El kWh/100 km es el consumo energético estimado para recorrer 100 kilómetros. No es fijo: cambia con la ciudad, la velocidad, el relieve y la temperatura.
El kW (kilovatio) mide potencia del motor o de carga: capacidad de batería y velocidad de carga están relacionadas, pero no son intercambiables.
También conviene distinguir las siglas de propulsión: BEV identifica un vehículo eléctrico de batería; PHEV, un híbrido enchufable; HEV, un híbrido no enchufable; y FCEV, un eléctrico de pila de combustible de hidrógeno. “VE” es la abreviatura general de vehículo eléctrico.
AC, DC y conectores: qué ocurre al enchufar
AC significa corriente alterna y DC, corriente continua. En términos sencillos, la red doméstica entrega normalmente corriente alterna y el vehículo debe convertirla para almacenarla en la batería. En una estación de corriente continua, parte de esa conversión se realiza fuera del coche, lo que permite mayores potencias en instalaciones compatibles.
La DGT utiliza categorías divulgativas como carga lenta de hasta 6 kW, rápida de hasta 22 kW y ultrarrápida de hasta 50 kW. No son una clasificación universal para todos los operadores. Además, la potencia anunciada por el poste no es necesariamente la que recibe el vehículo: mandan el límite del coche, el cable, la instalación y la curva de carga de la batería.
un punto de 50 kW puede tardar aproximadamente 30–40 minutos en llegar al 80 % en determinados coches, mientras que una instalación doméstica de 7,4 kW puede necesitar varias horas. Son ejemplos, no garantías; la potencia suele reducirse al acercarse a un nivel alto de carga.
Aparecen Tipo 1, Tipo 2, CHAdeMO y CCS Combo. Vehículo y punto deben ser compatibles; CCS Combo se usa habitualmente para carga rápida en corriente continua en Europa.
SoC, regeneración y autonomía: tres conceptos para interpretar el uso
El SoC (State of Charge) es el estado de carga: el porcentaje de energía disponible que muestra la batería. Un 80 % no equivale a una distancia universal, porque esa distancia depende del consumo y de las condiciones del recorrido. La autonomía homologada no es una predicción exacta de cada viaje.
La regeneración recupera parte de la energía durante ciertas fases de deceleración y frenada, enviándola de nuevo a la batería. No recupera toda la energía empleada y depende del sistema, del nivel de carga y de la conducción.
Range anxiety describe el temor a quedarse sin batería antes de hallar un cargador. Ayudan la planificación, el margen de seguridad y comprobar que el punto funciona y admite el conector. La cifra de puntos de recarga cambia; no presentamos aquí un total actual de red.
V2G, wallbox y AVAS: tecnología con condiciones
V2G (Vehicle to Grid) alude a la carga bidireccional: un vehículo compatible puede devolver energía a la red. Conceptos próximos, como alimentar una vivienda o equipos, requieren compatibilidad del coche, cargador bidireccional, instalación adecuada y, cuando proceda, condiciones del operador. Tener una batería grande no convierte automáticamente a cualquier coche en un sistema V2G.
Un wallbox es un equipo de carga instalado en una pared. Su potencia efectiva depende de la instalación eléctrica y del cargador interno del vehículo. Antes de instalarlo hay que comprobar protecciones, potencia, permisos y condiciones del instalador.
AVAS (sistema de aviso acústico de vehículos; SAAV en el texto normativo español) emite sonido para alertar a peatones en determinadas condiciones de baja velocidad y marcha atrás. El Reglamento (UE) n.º 540/2014 fijó que los fabricantes instalaran sistemas conformes en los nuevos tipos de vehículos eléctricos puros e híbridos a más tardar el 1 de julio de 2019 y en todos los vehículos nuevos de esas categorías a más tardar el 1 de julio de 2021. El reglamento contiene disposiciones transitorias y técnicas; no todos los vehículos históricos incorporan el mismo sistema.
Conclusión: comparar una ficha con contexto
Un buen diccionario del coche eléctrico empieza por separar energía (kWh), potencia (kW), consumo (kWh/100 km), estado de carga (SoC) y conector. Después hay que leer los tiempos como estimaciones condicionadas, comprobar compatibilidades y distinguir una función disponible —como V2G— de una capacidad anunciada de forma genérica. La fuente importa tanto como la cifra.
Fuentes consultadas: DGT, “El nuevo idioma del coche eléctrico”, 19/12/2025; EUR-Lex, Reglamento (UE) n.º 540/2014, texto consolidado consultado el 08/09/2026.
Alcance editorial: guía/análisis documental; no es una prueba propia ni sustituye la ficha técnica, el manual del vehículo, un instalador habilitado o la normativa aplicable.