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03 · F1 · COMPETICIÓN · Análisis

Qué intentó corregir Mercedes con el W16: lectura documental de su concepto aerodinámico

Rubén Pérez · Editor · Automifya · · 4 min de lectura

Ilustración editorial de Automifya: Qué intentó corregir Mercedes con el W16: lectura documental de su concepto aerodinámico
Ilustración editorial original de Automifya, creada para acompañar esta crónica; representación conceptual, no fotografía ni prueba de un vehículo concreto.

El Mercedes W16 de 2025 no nació como una ruptura completa con el monoplaza anterior. La documentación publicada por Formula1.com lo presenta como una evolución del W15, orientada a atacar dos problemas concretos: la respuesta algo lenta al entrar en curvas de baja velocidad y el desequilibrio de temperaturas de los neumáticos, que podía hacer variar el comportamiento del coche entre sesiones. Esa es la premisa verificable del análisis: leer las soluciones visibles y las explicaciones atribuidas al director técnico James Allison sin convertirlas en una prueba de rendimiento.

Nota editorial: este contenido es análisis documental basado en documentación y fuentes primarias; no es una prueba propia ni una medición realizada por Automifya.

La fuente primaria visible de este artículo es el análisis técnico de Formula1.com, firmado por Mark Hughes y publicado el 25 de febrero de 2025.

El problema de partida: un coche fuerte en rápido, menos convincente en lento

Según la explicación recogida por Formula1.com, el W15 podía ser muy rápido en curvas de alta velocidad, pero le costaba más en las secciones lentas. La dificultad no era únicamente producir carga aerodinámica: consistía en combinar esa carga con un equilibrio que el piloto pudiera utilizar en distintas velocidades y tipos de curva.

La temperatura de los neumáticos es el segundo eje del cambio. Si las temperaturas se desequilibran o varían demasiado entre tandas, el piloto puede encontrar un coche menos consistente. La fuente atribuye a Allison el objetivo de reducir esa inconsistencia, pero no publica aquí una tabla de temperaturas del W16 que permita cuantificar cuánto se consiguió.

El ala delantera y el nuevo reparto de carga

La modificación más visible descrita por Hughes está en el conjunto delantero. Las primeras imágenes del W16 mostraban una geometría de flaps ligeramente distinta, con mayor profundidad hacia la parte exterior. Además, el morro parecía algo más estrecho y se unía al plano principal del ala sin la abertura longitudinal —el *slot gap*— que se apreciaba en el predecesor.

La interpretación del artículo es que esa decisión podía aumentar el efecto de baja presión bajo el morro y favorecer la carga sobre el eje delantero.

Sin embargo, Formula1.com no lo formula como una ventaja garantizada. Al quitar una vía que también alimentaba el flujo hacia el suelo, el cambio podía exigir compensaciones en la parte trasera. Por eso, una solución que ayuda en una curva lenta no debe presentarse automáticamente como mejor en todo el circuito.

Pontones, canal del suelo y flujo hacia el difusor

Para compensar el reparto delantero, el análisis identifica un recorte bajo el pontón que recorre prácticamente toda su longitud. Esa geometría forma un canal junto a la zona inferior de las nuevas entradas de los radiadores. La intención aparente era acelerar y ordenar el flujo hacia las esquinas traseras del coche, entre el neumático posterior y el difusor.

El artículo describe también una prominencia en la parte inferior del pontón que estrecha brevemente el canal del borde del suelo. Hughes plantea que podría producir un efecto Venturi, es decir, acelerar el aire en una zona de sección más reducida. El verbo importa: se trata de una interpretación a partir de las formas observadas, no de una medición publicada por Mercedes o por la FIA.

La lógica aerodinámica expuesta es que el flujo del borde del suelo y el del suelo inferior se encuentran alrededor del difusor. Si el primero llega con más energía, puede influir en cómo se extrae el flujo del segundo. El objetivo buscado sería que la carga trasera creciera con la velocidad en una proporción adecuada, ampliando la ventana de equilibrio del coche y no solo su rendimiento en una condición ideal.

Qué se mantuvo y qué queda sin demostrar

El W16 conservó, según la fuente, la geometría general del chasis y la disposición de suspensiones *push-rod* delante y detrás. También mantuvo la caja de cambios de 2024. El análisis indica que no hubo cambios en la posición del habitáculo ni en la batalla, por lo que las diferencias principales observadas se concentraron en las superficies aerodinámicas.

Conclusión: una hipótesis técnica, no una promesa de rendimiento

La lectura documental muestra una estrategia coherente: mantener una base conocida y modificar el balance con más atención al eje delantero, al canal del borde del suelo y a la relación entre cargas. El propósito declarado era corregir la respuesta en curvas lentas y hacer más uniforme el comportamiento de los neumáticos.

Lo que puede afirmarse con seguridad es la dirección del diseño descrita por la fuente oficial de F1. Lo que no puede afirmarse solo con esas imágenes es cuánto tiempo por vuelta ganó Mercedes, si el coche funcionó igual en todos los circuitos o si las soluciones produjeron el resultado esperado. En un análisis responsable del W16, separar la forma observada, la interpretación del especialista y el rendimiento medido es tan importante como describir el pontón o el ala.

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